viernes, 23 de mayo de 2008

Estadisticas

No esta de acuerdo……………..50%
Es normal…………………………30%
Otros……………………………....15%
No sabe, no responde……………5%





(Nos reservamos el derecho de autor, no al plagio y la mediocridad)

Sitios de Trabajo Sexual


Trabajadoras sexuales, prostitutas, rameras o, la más común, ‘putas’, son algunas de las denominaciones que, desde el inicio de la humanidad se les ha dado a aquellas mujeres que con la excusa de ofrecer ‘cariño y compañía’, venden sus cuerpos a cambio de unas cuantas monedas.

Ellas no nacieron para ser reinas en su hogar sino para ser princesas en las calles. Temerosas de la luz, pero amantes de la noche. Están allí porque alguien o algo así lo quizo. Tal vez Dios. Ese mismo Dios que creó a la mujer para complacer al hombre. El mismo, que a través de sus reglamentos estableció la fidelidad como un mandamiento sólo para las mujeres.

Al parecer, el machismo no fue algo inventado por los mortales, simplemente ya estaba escrito. El hombre que tenga más de una mujer será el “chacho”, pero a la mujer que tenga varios hombres, se le conocerá como la ‘puta’. He aquí un ejemplo claro de desigualdad de género.





Estos son algunos de los lugares de la casa donde las Trabajadoras Sexuales, prestan sus servicios; algunos de estos sitios son aseados y cumplen con toda la reglamentacion de salud necesaria, pero, otros por el contrario son de alto riesgo de enfermedades y demas, que pueden atentar contra la integridad de sus "clientes".





Entidades Legales y de Salubridad

AUTORIDADES
El Código Penal a ampliado la gama de derechos para proteger la sexualidad en las personas y prevenir el abuso sexual en menores de edad. Art. 2:13, 2:14 en estos artículos se aclara las conductas justificadas para proteger a los menores de los proxenetas (personas que venden a los menores sexualmente).La policía nacional ha implementado sus planes de acción y prevención contra estos hechos, para que se verifique que en los establecimientos de este tipo no trabajen menores de edad.
Se realizan campañas de prevención y protección, para las trabajadoras sexuales y las familias a través de fundaciones de servicio social, ONG y charlas a los padres de familia sobre el tema y sobre el cuidado que deben tener con sus hijos y la Internet.
(Fuente: policía Nacional )
SALUD

El carné se utiliza para saber que están libres de enfermedades de transmisión sexual, para evitar el contagio a los clientes y para saber que tienen permiso y son mayores de edad. Cursos de prevención de enfermedades de transmisión sexual (ETS), luego se les entrega el carné de funcionamiento legal. Servicios médicos, exámenes médicos gratuitos para las trabajadoras sexuales.
Cursos de manualidades, que les permitan salir de esa vida y salir adelante económicamente, puedan servirle a la sociedad.

jueves, 22 de mayo de 2008

Clases de trabajadores sexuales

La prostitucion no es considerada un delito, pero alrededor de ella se encuentran vinculados temas como el trafico de personas, la drogadicción, el alcoholismo, enfermedades de transmisión sexual, entre otras problemáticas que dañan el entorno social del país.

Pero, no es solamente una problemática social de tiempo atrás, pues con el paso del mismo se ha venido incrementado la demanda de niñas que venden su cuerpo y dignidad por dinero, y se crearon nuevas modalidades de comercializarlos, ahora existen varias maneras de clasificarlas:

(www.google.com)

Las prepago: son damas de compañía, lindas, bien habladas, bien vestidas y con un buen perfil para el negocio. Además de tener estas características, deben ser niñas despiertas que puedan “envolver” al cliente, para sacar provecho económico de el. Su mundo gira alrededor de salidas a los mejores sitios de rumba, a los centros comerciales para comprar ropa de marca y para vivir en esta sociedad consumista, algunas de hecho abandonan sus estudios universitarios para dedicarse por completo al negocio. Muchas de ellas se pagan sus estudios universitarios con su “profesión”, pero otras simplemente lo hacen por la ambición y el deseo de tener lujos y una vida que solo existe en las telenovelas.

Las enrejadas: son mujeres que no tienen prejuicios sociales, la mayoría de estas mujeres apenas saben leer y escribir, algunas ni siquiera tienen familia, son solitarias y quedaron abandonadas a su suerte. Son aquellas que se encuentra ubicadas en las zonas de tolerancia, donde el peligro la asecha a diario no solamente por la ubicación de su lugar de trabajo, sino también por el estado en el que este se encuentra. Para ellas sus prendas de vestir, hace las veces de amuleto para la buena suerte. No piden mas dinero que el necesario para poder alimentar a sus familias.


· La “niñas” de los reservados: son lindas, la mayoría de estas “niñas” son de clase media y clase alta, entre ellas podemos encontrar modelos, presentadoras de televisión y actrices. En los lugares donde laboran Tienen agüeros para atraer a sus clientes. Hay quienes ejercen este oficio por ambición al dinero, otras lo hacen para sacar adelante a sus familias o a modo de superación personal.

· Las “niñas” de las whyskería: “niñas”, por lo general, muy jóvenes,. Se clasifican en internas y externas. A diferencia de las de los Reservados, ellas reciben una especie de remuneración económica o comisión dependiendo de la cantidad de alcohol que consuman sus clientes. Comúnmente este tipo de mujeres se interesan más por su preparación académica. El rechazo de la sociedad hacia las trabajadoras sexuales, es evidente. Nisiquiera la historia ha logrado desmanchar la reputación de estas mujeres. Pero, no solamente la prostitucion se da en las mujeres, los hombres también hacen parte de este problema social.


Ellos, también tienen una clasificación especial:

(Fotografia por: Johanna Diaz)


Los “putos”: Están ubicados en las calles o zonas de tolerancia, la mayoría de ellos no tienen estudio, son de clase media y clase baja.

Los gigoló: Son aquellos hombres que trabajan en los reservados, muchas veces comparten el lugar de trabajo con las “niñas”, son jóvenes que estudian, trabajan o simplemente no quieren ser descubiertos por sus familiares o conocidos; por lo general son mas apetecidos por las mujeres de estrato alto.

Los travestís: Aquellos que cambien su apariencia física para tener parecido con las mujeres, se visten como ellas y tratan de comportarse como ellas, pero son agresivos cuando se sienten observados. Trabajan en las zonas de tolerancia y en los reservados.

...del ' Putas'

¿Gritar o callar el miedo? Por ahora correr. No hay tiempo para pensar. Eso fue lo que hicimos cuando se nos acercaron con pasos firmes y acelerados. Seres de carne y hueso como nosotras, que reaccionaron de forma violenta al sentirse agredidas por los destellos de una cámara fotográfica que desnudó su intimidad.

Un golpe en la ventana izquierda de la parte trasera del vehículo da cuenta de su ira, pues, intentábamos fotografiar a 4 prostitutas que departían en la esquina de la Calle 58 con Caracas a la espera de los clientes de esa fría y lluviosa noche. Sin embargo, y a pesar del miedo que invadió nuestros cuerpos, fueron más fuertes las ganas de seguir descubriendo los secretos de ese enigmático mundo.

En cuestión de minutos estábamos recorriendo otra de las zonas de tolerancia que existen en Bogotá, ubicada en la calle 22 con Caracas, pero, esta vez con mayor precaución. No fue fácil estar allí, las miradas intimidantes nos acechaban constantemente y el ambiente se tornaba, cada vez, más tenso.

Al doblar en una esquina, logramos las imágenes que queríamos, las de aquellas mujeres que exhiben sus cuerpos como maniquíes en vitrinas. ¿Por qué lo hacen?, ¿por supervivencia o por simple gusto? Tal vez las razones sobran, lo que importa es que están allí, juntas pero no revueltas.

“La unión hace la fuerza” es su lema. Unión para crear su propio mundo y fuerza para defenderlo. Un mundo donde el rechazo de la sociedad, esa misma a la cual pertenecemos, no tenga cabida alguna. Ese rechazo que hace parte de un destino por el cual nunca votaron, pero que si tuvieran la oportunidad de hacerlo nunca lo elegirían. Simplemente quieren ser libres en su degradación.

Hacia la media noche recargábamos energías para nuestro siguiente reto: entrar a un supuesto SPA ubicado en la esquina de la calle 58 con carrera 14. Para lograrlo nos hicimos pasar por trabajadoras sexuales en busca de empleo. El plan consistía en que mientras dos de nosotras se encontraban dentro del lugar, la otra se quedaba afuera esperando.

Con las manos sudorosas, producto del nerviosismo, timbramos. Enseguida, un hombre de estatura media, piel morena y, de rostro poco agradable, abrió la puerta. Por su aspecto pudimos notar que el “negocio” deja muchas ganancias. Vestía pantalón de marca, zapatos en cuero, chaqueta de piel de vaca. Su aroma era agradable.

Luego de mostrarle nuestras identificaciones nos permitió ingresar. Por dentro, el lugar llama la atención por su decoración y la sobriedad del ambiente. Nos preguntó por qué estábamos ahí, le respondimos que queríamos trabajar. Nos dijo: “este es un sitio exclusivo, aquí no recibo a cualquier ‘niña’, aquí se reciben niñas bonitas, llamativas, que estudien, bien habladas y que no tengan ningún tipo de compromiso, por que eso es para problemas y esas cosas”.

En esos momentos una de las mujeres que trabaja en el lugar pasó cerca de nosotras. Lo único que tenía puesto era su ropa íntima, unos ligueros y tacones negros, al parecer ese era su uniforme. Por lo que notamos, nuestra presencia le incomodó demasiado, no sabemos si fue por que se sintió amenazada o porque quizás representábamos competencia para ella.

Para hacer un registro fotográfico del sitio, fue necesario que una de nosotras pidiera prestado el baño . Aprovechando que no había nadie en el segundo piso, se le tomaron fotos a las habitaciones, a los baños, al jacuzzi, al sauna, y demás espacios de la ‘casa’. En ese momento no importaba correr el riesgo de ser descubiertas, porque en lo único que pensábamos era en continuar nuestra investigación, al precio que fuera.

Mientras una se encargaba de hablar con el dueño para extraerle información, la otra captaba las imágenes del sitio: “por cada disparo del lente fotográfico, el corazón se me aceleraba más, tenía miedo, pero a la vez sentía la adrenalina que producía saber que estaba en peligro y que si me descubrían quién sabe qué podría pasar. Ese era el reto. Mientras yo tomaba las fotos, mi compañera intentaba distraer con preguntas al tipo que nos había dejado entrar. Al igual que yo, ella también sentía la adrenalina por todo su cuerpo, pero el objetivo era claro. El trabajo era ese y la pasión por hacerlo bien nos llevó hasta las últimas consecuencias”.

Al salir de esa zona, las piernas nos temblaban y las manos estaban sodurosas, la voz se nos cortaba. Fueron tantas las emociones vividas durante esa noche, que a la final no sabíamos ni qué decir.

Pero lo logramos. Ahora estamos aquí, sentadas frente al computador, viendo el producto final de varios días sin dormir, sin descansar. En nuestros rostros se refleja el cansancio de nuestro cuerpo, pero nuestras sonrisas dan fe de la alegría que invade a nuestros corazones.

Como dice por ahí: “Nada es más gratificante que la satisfacción por el deber cumplido”.


Menfis Karena Molano
Laura Camila Orjuela